Beatriz Young. El lenguaje de los colores

Conectar desde una mirada positiva el arte con las emociones, es una efectiva herramienta con la que Beatriz Young acude a la pintura y a la psicopedagogía para canalizar, comunicar sentimientos, estados personales, e incluso para tener una mirada analítica de los sucesos que nos rodean.

Oriunda de Valparaíso, Beatriz Young (29) es madre de una encantadora niña de 6, psicopedagoga de profesión y amante del arte desde muy pequeña. Abordando una mirada introspectiva, explica cómo es que esta disciplina se convierte en una herramienta para expresar, analizar e incluso interpretar diferentes acontecimientos que están sucediendo a nuestro alrededor.

“En mi caso – comenta Beatriz – trabajo con niños que tienen necesidades educativas especiales, quienes necesitan fortalecer el pensamiento y la creatividad. Precisamente, a través del arte potencian inconscientemente esas habilidades, ya que numerosos estudios avalan la práctica de actividades artísticas como estímulo del pensamiento analítico o como una herramienta para canalizar y controlar ciertas emociones”.

Un punto importante en el que hace hincapié la psicopedagoga, relacionado directamente a su experiencia personal, es cómo el arte participa activamente en el proceso de transformación de una sociedad. “Es una expresión sensible y subjetiva acerca del mundo. Ua manifestación de lo que sentimos, pensamos y queremos”, reflexiona.

Más ahora en tiempos de crisis por la pandemia, el arte pone la cara al coronavirus. Entre formas, texturas y colores, el acrílico se plasma sobre el lienzo como una enérgica danza expresionista.  “En períodos críticos – añade – el arte permite visualizar una cultura, un llamado social, nos entrega una oportunidad para inmortalizar nuestros anhelos e ideales”.

COMUNICANDO EMOCIONES

La pasión de Beatriz Young por el arte la llevó a retomar la pintura tras diez años de una gran pausa, actividad que complementa con su profesión como psicopedagoga.

“Retomar el arte me  llevó a cambiar mi perspectiva de la vida y mi motivación. Me sirvió para canalizar mis problemas, a relajarme y a ser más tolerante. Me ha llevado a comunicar mis emociones”.

El turquesa figura como la tonalidad predominante en sus trabajos, ya que como confiesa  es un color que genera armonía, relajación y paz. “Además, aplicado en los ambientes,  cambia la energía y el ánimo. Para mi es importante los procesos que forman parte de un trabajo final. De ahí que en mi IG publico las diferentes etapas de una pintura”.

Desde una mirada artístico-profesional, para Beatriz Young el arte puede colaborar en muchas áreas del quehacer humano, pero “su principal valor es la capacidad de humanizarnos, sobre todo en esta crisis que vivimos a nivel mundial”.

Agradecida y orgullosa de ver sus cuadros en hogares de todo el país, la artista busca a través de sus obras enviar un mensaje de paz y tranquilidad, instando a quienes carecen de estas emociones a refugiarse en el arte. Para ella, ha siempre lo ha sido y será un pilar desde donde canalizar sus propias emociones con las cuales hoy encanta a sus seguidores.

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