Cerati: La última bocanada

Por Isabel M. Saieg – IG @isaieg

Influenciado por artistas como The Beatles y The Police, sentado ante mí estaba este hombre de cabello despeinado y ojos azules, conocido por su gran voz y el alto número de romances que inspiraron sus más célebres canciones. Tenía fama de Don Juan. Tanto así, que sus pasionales relaciones con toda clase de mujeres lo llevaron a tener no uno sino dos encuentros con uno de sus compañeros de banda. 

Pero a pesar de la controversia en su actuar, este artista es y será siempre uno de los símbolos más importantes de la música argentina y latinoamericana.

 

Cuando se habla de new wave y pop rock latino, Soda Stereo es uno de los primeros grupos que se nos viene a la cabeza. Su vocalista, nacido en la ciudad de Buenos Aires, es hasta hoy considerado uno de los cantantes argentinos más importantes de la historia. 

Gustavo Cerati inició su carrera musical durante su adolescencia: “Fui parte de distintas bandas hasta finalmente conformar Soda Stereo en Belgrano durante 1982, cuando tenía 23 años”, explicaba. Tras dos años, comenzaron a tocar en discotecas, irradiando así en el underground de Buenos Aires las primeras luces de lo que luego sería este gran grupo. 

En 1984 lanzan su primer disco, titulado igual que el grupo. “Eso fue lo que disparó nuestra carrera, llevándonos a tocar frente a miles de personas en festivales musicales como el de Viña del Mar, al que fuimos justo después de hacer nuestra gira por Latinoamérica”. El éxito de Soda era rotundo, haciendo que los nombres de Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio sonaran en todos lados.

“Nos tomamos un descanso de un año para luego volver a las pistas y vivir unos años de éxito, conciertos, nuevos discos y giras,” comentaba. Pero finalmente y después de tantos triunfos, el grupo decide separarse, realizando una última gira de despedida justo después de lanzar su último disco Sueño Stereo consiguiendo así un disco de platino en tiempo récord.

Así comienza la carrera de solista de Gustavo Cerati, lanzando primeramente el disco Amor Amarillo, si bien su primer gran éxito como solista fue en 1999, al lanzar el álbum Bocanada, del cual nacieron algunas de sus canciones más conocidas. A estas alturas, sus hijos Lisa y Benito ya habían nacido.

“El paso del siglo XXI me trajo éxitos y fracasos”, decía. “Mi álbum Siempre es Hoy fue muy criticado, pero Ahí Vamos fue galardonado y adulado por la crítica. Supongo que es una consecuencia de aburrirse constantemente y no pertenecer a ningún estilo en particular”. 

Pasaron los años y la alocada vida le jugó una mala pasada. Tras descompensarse por segunda vez después de un concierto, Gustavo Cerati cayó en un coma que lo mantuvo inconsciente por cuatro años, falleciendo finalmente por un paro cardiorrespiratorio. 

La muerte de Cerati fue un duro golpe para el mundo de la música. Sin embargo, lo ha inmortalizado como leyenda, llevándonos a reconocerlo por su estilo singular, su encanto y su lírica tan querida y admirada por todos los fanáticos del rock latino. Otra estrella latinoamericana que pasa a la historia, dejándonos un sinfín de canciones e historias que seguiremos escuchando por siempre.

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