Tradición y modernidad. Dos conceptos que se unen para crear una marca cargada de valor y autenticidad. La destreza de su autora, Claudia Bertolero, para fusionar la tradición peruana del caballo de paso con las tendencias de la moda contemporánea, da origen a una propuesta cautivadora, rica en identidad.
- Entrevista: Marcela Cademartori
- Fotografías: Élio Nogueira,
- Fernando Soto y Ronald Hinostroza
- Instagram: @claudiabertolero_oficial
Si algo tuvo claro Claudia Bertolero desde sus inicios fue su pasión por la moda y el diseño. Su coraje y la intuición de que iba por el camino correcto la llevaron a sortear diversas dificultades, entre ellas la oposición de su familia, que creía que su futuro estaba en otros rumbos.
Antes de dedicarse por completo al diseño de vestuario, cursó estudios en administración y marketing. Este bagaje le otorgó una visión estratégica y un profundo entendimiento del mercado que la distingue.
Esta sólida base empresarial se complementó con una experiencia invaluable en el corazón de la moda global, trabajando en prestigiosas firmas como Prada y Versace en Milán. Fue en estas casas de alta costura donde absorbió los secretos del lujo, la impecable artesanía y la prolija atención al detalle, conocimientos que luego aplicaría a su propia marca.
Su formación en el Instituto Marangoni de Miami y sus estudios de especialización en París y Milán terminaron de pulir su visión, fusionando el pragmatismo con una creatividad desbordante.
“De mi paso por Estados Unidos rescato todos mis conocimientos de negocio; de Italia, lo relacionado con el diseño, y de Francia, lo vinculado a la alta costura. Cada país por donde estuve fue un aporte a mi trayectoria como diseñadora. Pese a ello, debes seguir estudiando y perfeccionándote en diferentes áreas. El mundo cambia muy rápido, al igual que los mercados”, señala Claudia.
Su talento no ha pasado desapercibido en la escena internacional. En el Miami Fashion Week fue galardonada con el prestigioso “International Rising Star Award”, un reconocimiento que la catapultó como una reconocida exponente de la moda.
Más allá de sus logros, Bertolero se ha convertido en una embajadora cultural de su país. Como representante de la Marca Perú, asume la responsabilidad de mostrar la riqueza creativa del país, demostrando que la moda peruana no es solo folclore, sino un lenguaje sofisticado que dialoga de igual a igual con las grandes capitales de la moda.
Cada paso que ha dado le abrió las puertas necesarias para ser hoy una de las diseñadoras más reconocidas del Perú. Su espíritu aventurero la motivan a trazar nuevos sueños y proyectos. “Creo que llegó el momento de volver a salir de mi zona de confort”, reflexiona.
INSPIRACIÓN
El caballo de paso peruano, como fuente de inagotable inspiración, ha sido desde los inicios el lugar desde donde Claudia recoge las ideas necesarias para diseñar y elaborar las piezas y accesorios que dan vida a sus colecciones. Éstas, por cierto, tienen un sello que solo ella es capaz de plasmar una y otra vez en sus creaciones.
“Me encanta trabajar con el cuero, y es sobre este material que voy desarrollando los detalles que terminan por entregar identidad a mis diseños. Hay un esfuerzo para que así sea y de esta manera evitar la posibilidad de una réplica. Mis diseños son únicos y ahí radica el valor que cada pieza tiene”.
AUTENTICIDAD
Con la convicción de que cada mujer define la moda, Claudia desarrolla colecciones orientadas a mujeres sofisticadas, con coraje, carácter y fuerza. “La moda la hace uno. No es al revés. Puedes usar algunos toques que sigan las tendencias, pero tu marca debe ser capaz de tener su estilo, su esencia y su propio relato. Debe contar su propia historia, y esto es lo que yo he trabajado”.
Claudia entiende el valor de una prenda bien hecha, que busca la distinción y la historia detrás de cada detalle. No sigue estrictamente las tendencias, sino que construye un armario que refleja su personalidad, su fuerza y su conexión con una tradición ancestral.
Incorporar accesorios y detalles asociados al mundo del caballo, como monturas y herrajes, es la forma en que esta diseñadora une la tradición peruana con la modernidad. Con estos toques, logra posicionar la marca en un mercado cada vez más exigente.
Con solo dos colecciones al año, para cada una Claudia diseña total looks, con prendas y accesorios que evocan toda la magia y la belleza de la riqueza cultural del Perú. “Desde nuestra historia y junto al trabajo de artesanos peruanos existe un tremendo legado capaz de conquistar al mundo. Creo que tenemos mucho que mostrar, pero aún falta camino por recorrer”.
Inspirada en los trabajos de Gaudí, para esta artista no existen límites si se trata de mezclar texturas. Es parte de lo que también aporta identidad a sus diseños y la llave de esa historia que convierte a sus creaciones en un viaje que va y viene desde la tradición a la modernidad.
Y es que ambos conceptos están presentes en diseños cuyo relato parece dominado por el concepto de coraje y fuerza. Una simbiosis perfecta para una marca cargada de identidad.











