Dualidad

Dominique Ohaco es única en su especie. No solo permanece como exclusiva representante chilena y sudamericana en participar de las distintas modalidades del esquí acrobático. Los últimos dos años comenzó a practicar MTB y a competir a gran nivel, demostrando su destreza en deportes extremos donde combina acrobacia y adrenalina junto a un admirable control físico y mental.

IG @domiohaco

Por Cristian Muñoz

Descenso a gran velocidad, montaña, adrenalina, saltos, acrobacias, control físico y mental, son elementos infaltables en la vida de Dominique Ohaco, la deportista de alto rendimiento que a sus 26 años destaca en Chile y Sudamérica como la única competidora en participar de todo el circuito del Freestyle en la nieve o Esquí Acrobático.

“Provengo de una familia de deportistas, en diferentes ramas. Pero si había algo que todos compartíamos era el esquí. Así que desde chica tengo recuerdos en la nieve, hasta mis 13 años, cuando en Farellones nos invitaron – junto a mi hermano – a participar del freestyle”. 

Desde allí en adelante, la vida de la professional skier ha sido liberar epinefrina – el nombre técnico de la adrenalina – en situaciones de riesgo o gran excitación. Y es que descender a gran velocidad por la montaña, luciendo una serie de acrobacias, con saltos que superan los 20 metros de distancia pueden traer graves consecuencias. 

“Un salto bien hecho, caer perfecto, es una sensación única. Es superar los miedos, superarse a uno mismo, porque hay un montón de cosas que de chica nunca creí que podría lograr”, expresaba años atrás. 

Proveniente de un linaje de deportistas, Dominique se define como extrema para todo tipo de cosas, “y aunque este deporte conlleva sus riesgos, es importante trabajar en forma gradual, con pequeños logros hasta ir cobrando mayor confianza y fuerza mental, evolucionando hasta llegar al alto nivel”. 

A la fecha, Dominique ha competido en tres ediciones de los Juegos Olímpicos de Invierno realizados en Rusia 2014, en Corea del Sur 2018 y en Pekín en febrero de este 2022, quedando entre las Top 20 del mundo. Resultados que la coronan como la única chilena y representante sudamericana que ha participado de todo el circuito de Freestyle.

UN ACCIDENTADO 2018

Por esas ironías del destino, Domi – como le llaman sus cercanos -, experimentó su mejor rendimiento en la temporada 2017-2018, firmando seis resultados Top 10 en la Copa del Mundo, incluyendo su único podio hasta el momento: Tercer puesto en el Big Air de Mönchengladbach, Alemania. Completó, a su vez, como doce en Slopestyle, además de un cuarto puesto en los X Games. 

Lamentablemente, en agosto de 2018, mientras entrenaba para su primera prueba en la Copa del Mundo de Nueva Zelanda, sufrió una grave lesión de rodilla. “Me rompí ligamento cruzado y menisco, típica lesión de los esquiadores. Fue por impacto, porque caí corto de un salto de 25 metros y estuve cerca de once meses en recuperación”, detalla. 

La dificultad, según ha explicado en diversas entrevistas, no fue solo volver a ganar musculatura en las piernas o poder aguantar la exigencia física de los saltos. “Después de tanto tiempo cuesta mucho más retomar confianza y saber qué rodilla está apta para soportar nuevas caídas”.

Además del tiempo, que todo lo cura, la perseverancia y constancia de Dominique la llevó a competir nuevamente en unos JJOO, esta vez en la capital de China. “Sin poder creerlo, pronto seré tres veces olímpica”, posteaba a comienzo de 2022. “Pasaron muchas cosas desde los últimos juegos. Pasó de ser uno de mis mejores años, a lesionarme y tener que guardar los skis por casi todo un año. Volví, no fue fácil, pero acá estamos cuatro años después clasificada para este gran evento del deporte”.

EN LA MONTAÑA

Pero además de la resiliencia, de esa capacidad y fuerza interior para levantarse enfrentando sus temores, Dominique decidió adherir una nueva disciplina deportiva a su entrenamiento y competencia. 

“Hace unos dos años comencé a practicar descenso en cerros y me encantó, así que aprovecho cada oportunidad en la que estoy esquiando para subirme a la mountainbike. Y aunque parezca raro, mi experiencia en freestyle me ha permitido adaptarme rápidamente a realizar saltos en bici y descender por sectores de mayor complejidad”, relata desde Whistler, Canadá, famoso parque del MTB y parada obligada para todo el que desee ser profesional.

Y Dominique Ohaco va por buen camino, ya que con o sin nieve se aferra a la montaña. Invierno o verano, en esquí o MTB, esta admirable deportista chilena destaca por adaptarse y sobreponerse a las empinadas cuestas o descensos de la pista o de la vida. Sin importar lo que venga por delante, saca lo mejor de sí para deslumbrarnos con su perseverancia y destreza. 

 Así que me di cuenta de que iba por buen camino. Competí por la buena onda y también me comenzó a ir bien. 

Otro aspecto, es que muchos se colocan nerviosos antes de una competencia. En mi caso es todo lo contrario. He aprendido a dominar esa ansiedad, además de que me encanta sentir la adrenalina del momento. Así que ya gané un par de eventos y me mantengo full motivada. 

Precisamente Dominique se encuentra por estos días en un viaje de MB en Wisler, Canadá. “Aquí viene todo el que quiera ser pro. Espero volver más fuerte a Chile entre julio y agosto, cuando la temporada de invierno toma mayor forma, para retomar los entrenamientos con el equipo argentino”.

DUALIDAD

“Las dos cosas se complementan súper bien, porque en diferentes medios (esquí, MTB) estoy haciendo algo parecido: saltar, bajar la montaña, en verano en bicicleta, en invierno en la tabla, un descenso de adrenalina en ambos. _Bueno y la idea es eso que la gente se motive a practicar deporte y se atrevan, aunque son difíciles con perseverancia se puede lograr”.

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