El Submarino Azul de Gonzalo Ilabaca

Una hermosa casa azul en Playa Ancha con una panorámica que quita el aliento, es la recepción que se encuentra al llegar a destino: El Submarino Azul, la casa, taller, galería y museo del destacado pintor chileno Gonzalo Ilabaca. El relato de sus viajes, su historia y sus cuadros son narrados en primera persona por el propio artista. Una experiencia que se va descubriendo a lo largo de este cautivante recorrido.

  • Entrevista: Marcela Cademartori
  • Fotografías: Paulina Moraga
  • Instagram: @el_submarino_azul

Playa Ancha y toda la magia que envuelve a este tradicional cerro porteño se convierte en el punto de partida para una experiencia que estamos a punto de descubrir. Llegamos a la casa museo del consagrado artista porteño Gonzalo Ilabaca, quien desde el comienzo nos cuenta del nuevo proyecto en el cual se embarcó: “El Submarino Azul”.

Es el mismo Gonzalo quien nos da una cálida bienvenida. Vestido con un cómodo overol rojo, nos lleva a comprender que la pintura es el mundo que lo atrapa y desde donde ha construido toda su trayectoria como artista.

Con tres décadas viviendo en la ciudad puerto, hoy se atrevió a iniciar un nuevo viaje: abrió las puertas de su casa y de la intimidad de su cotidianeidad para ofrecer una experiencia que invita a sumergirse en su trabajo, su narrativa, sus viajes y, por qué no, en ese relato que le entrega una identidad tan particular a Valparaíso.

Como él mismo confiesa, la pintura es una de las mejores formas de hablar de la ciudad, de sus personas y de ese sello especial que le da la identidad a un puerto forjado a partir de la mezcla de culturas, personas y formas de vivir. «Es la inspiración perfecta que han tenido artistas, poetas, científicos», reflexiona.

Marcela Llopis, directora ejecutiva del proyecto, comenta que «El Submarino Azul” comenzó a gestarse en abril de este año. «Sentimos que era una manera de rendir homenaje a Gonzalo en vida. Es, además, una experiencia inmersiva única en Chile, donde es el mismo artista el que te lleva por el recorrido de las diferentes partes de su casa, contando su experiencia y lo que sintió al pintar un determinado cuadro. Se va estableciendo una interacción única con Gonzalo, lo que permite a la persona sumergirse en una experiencia real a lo largo de esta visita guiada. Existen museos, salas de arte y casas patrimoniales, pero cada una de ellas es una experiencia individual. La magia de El Submarino Azul es que aquí se congrega todo».

Cada rincón, cada pieza de la casa revela la riqueza de una historia o un relato que, de la voz y narración de Gonzalo, nos resulta alucinante. Cuadros con personas, color por doquier, expresiones culturales de sus diferentes viajes, nos van mostrando tesoros que él se anima a compartir desde su más pura autenticidad.

Cada pregunta curiosa es respondida con toda espontaneidad por el artista. Cada palabra y reflexión nos lleva a ese rincón que emerge desde sus emociones, sus vivencias, que de alguna manera, las hacemos nuestras también.

El tiempo pasa volando. Las historias y las anécdotas se convierten en un verdadero baúl de tesoros que se abre sin saber hacia dónde nos conduce.

Es la magia de este Submarino Azul, que permanece anclado en lo alto del cerro, adoptando a Valparaíso como el anfiteatro para mostrar un arte que nos sumerge en las profundidades de una experiencia cautivante.

AMBIENTES

Para Gonzalo, abrir su casa para explorar en este proyecto fue una manera de comenzar a sentar las bases de un legado que quiere que perdure en el tiempo. «Es la manera de hacer que mi obra no se disgregue cuando ya no esté para que permanezca en un solo lugar, donde se siga respirando la atmósfera. Creo que es una forma de que mi obra no desaparezca, por eso es un museo que se arma en vida y es un pretexto también para hablar de mí, de la vida y de la actividad cultural de la ciudad».

Una vez que se ingresa a la casa, comienza el recorrido, no sin antes presenciar el maravilloso anfiteatro que nos presenta el puerto de Valparaíso, donde el mar y el cielo se fusionan de manera perfecta.

El siguiente paso es el living de la casa, donde es el propio artista quien nos habla de él, de quién es y de su misión. Es el momento perfecto para introducirnos en algunos de los libros que nacen producto de sus viajes.

La tercera parada es en una de las piezas. «Esta fue la habitación de mi hija Pascuala Ilabaca», explica Gonzalo. Aquí se inicia un viaje por Valparaíso, por algunos de sus rincones y de su historia. Un velo de nostalgia se asoma en sus pinturas. Nos quedamos un rato allí contemplando el colorido de cada cuadro. Es la esencia del barrio puerto que nos conecta al origen.

El siguiente punto a visitar es el taller. «Esa es la sala de máquinas del submarino», comenta Gonzalo. Aquí es donde se inicia el proceso creativo y donde nacen sus pinturas. Es quizás uno de los puntos que más interés genera en el recorrido.

Hacia el final de la casa, aparece una nueva sorpresa: un Fiat pintado por el artista. Una obra que nos lleva a reflexionar acerca de que el arte no tiene fronteras para su expresión.

El recorrido termina en una galería donde se puede adquirir alguna de las obras de Gonzalo. Misión difícil, por cierto, porque cada una guarda la riqueza de un relato único.

Cada paso que uno da en la casa es una puerta que se abre hacia una aventura que pareciera no acabar. Es una experiencia que nos sumerge en una atmósfera adornada de colores, personajes y lugares, todo contado desde la mirada, las sensaciones y el relato de su propio creador.

¡Sean bienvenidos y bienvenidas a El Submarino Azul de Gonzalo Ilabaca!

Edición 188 • Diciembre 2025

Otras lecturas

Alejandro Dughman. Conectando desde la pasión

Alejandro Dughman ha convertido la pasión por el diseño en una filosofía de vida. Su enfoque de interiorismo personalizado combina elegancia atemporal, sensibilidad estética y una profunda comprensión de quienes habitan cada espacio, creando proyectos únicos que reflejan identidad, bienestar y armonía.

Andrés Becker. Un viaje hacia el descubrimiento

El escultor Andrés Becker desarrolla un lenguaje artístico sin cánones ni etiquetas, donde la experimentación con el metal y la libertad creativa dan vida a esculturas que transforman el espacio y generan múltiples lecturas.

Paula Gutiérrez. Búsqueda profunda

La interiorista Paula Gutiérrez aborda cada proyecto desde su esencia, creando espacios que reflejan identidad y carácter. Su propuesta combina estética, funcionalidad y una mirada libre de tendencias, dando vida a interiores únicos, coherentes y profundamente personales.

Suscríbete a nuestro Newsletter