Aysén, en la mirada de Arturo Fahrenkrog

Un viaje de aventura familiar, el descubrimiento de un lugar prístino y el desafío de poder cuidar y preservar este desconocido rincón de la zona de Aysén, es el relato que el viñamarino Arturo Fahrenkrog logró plasmar en una serie de fotografías exhibidas durante el 2024 en The Wirtz Gallery de Miami y que este año hicieron su estreno en el Westchester Regional Library de la misma ciudad. Para agosto será el turno de Puerto Varas, donde podremos conocer de cerca cuál es el relato detrás de esta pasión.

  • Entrevista: Marcela Cademartori
  • Fotografías: Arturo Fahrenkrog
  • Instagram: @arturofahrenkrog

Valle Exploradores es el escenario en donde nos situamos con esta entrevista. Un rincón prístino de la región de Aysén, en el que la intervención humana aún no ha dejado huella. Se trata de un verdadero tesoro que da cuenta del valioso legado que hemos heredado de la naturaleza y que como seres humanos tenemos el deber de cuidar.

El viñamarino Arturo Fahrenkrog es quien nos introduce en la magia que este lugar posee, al que llegó junto a tres de sus cuatro hijos cuando hacían un viaje para practicar pesca con mosca. “Todo esto sucedió en el año 2019. Conocimos en dicha oportunidad a un colono y su familia, quien nos contó más acerca del lugar. Allí no existe ningún tipo de intervención humana, ni industrial. Las aguas corren puras y cristalinas. Es sobrecogedor. Sentí un deber moral de cuidar y preservar lo que tenía frente mío”.

Luego de algunas gestiones, Arturo decidió levantar un refugio familiar con el único propósito de disfrutar de la magia que ese entorno les brindaba, para lo cual hubo una cuidadosa selección de materiales reciclados que sirvieron en la construcción.

Durante este proceso es que nació la inquietud de Arturo por retratar todo lo que este paisaje le mostraba en cada momento. La fotografía se convirtió en el aliado perfecto para retratar sorprendentes paisajes y el soporte a través del cual podemos adentrarnos en una narrativa que nos revela a una Patagonia imponente y un rincón que habla de un valioso patrimonio natural que debemos conservar y proteger.

“Es acá hacia donde quiero enfocar el verdadero sentido de mis fotografías. Soy un amateur en este tema; por tanto, el valor de este trabajo radica en la historia y el propósito que transmiten. Mis imágenes muestran lugares donde la naturaleza aún reina, amenazados por el cambio climático. Cada imagen es un testimonio de lo que aún tenemos y de lo que podríamos perder si no actuamos ahora”, reflexiona Arturo.

UN PASO MÁS

Para Arturo la Patagonia es más que un paisaje que cautiva y que se impone antes tus ojos y sentimientos. Es un testimonio de cómo la historia de la humanidad ha transitado hacia escenarios en donde el cambio climático está haciendo estragos. “Acá puedes comprobar que el retroceso de los glaciares es real, de que el cambio climático y el calentamiento global están dejando consecuencias. Y si no hacemos nada, todo lo que aún se puede disfrutar de la Patagonia será un tema del pasado”.

Es quizás esta reflexión la que llevó a Arturo a mostrar sus fotos en una instancia más allá que su círculo de cercanos. Por temas laborales tuvo la posibilidad de conocer a una Fundación dependiente de un banco de Miami que desarrolla proyectos vinculados a la cultura.

“Presenté mi trabajo y lo aceptaron. Ello me dio la posibilidad de mostrar mis fotografías durante el 2024 en The Wirtz Gallery de Miami. Este año se presentó la oportunidad de postular a una muestra en Westchester Regional Library, también en Miami. En esta ocasión el proceso fue más complejo, pero finalmente quedé seleccionando. La muestra estará exhibiéndose durante mayo y junio, y en agosto se montará en Puerto Varas”.

De alguna manera, lo que partió siendo el registro de un proceso personal, se convirtió en un gran mensaje para todos quienes no hemos tenido la posibilidad de descubrir y conocer rincones como estos. De ahí que este trabajo, y todo lo que conlleva, no puede dejarnos indiferente. Es lo que se convierte en el propósito de un trabajo y en el relato de una pasión.

“Patagonia es más que un paisaje imponente; es un recordatorio vivo de la relación esencial entre la naturaleza y nuestro futuro. En sus montañas, glaciares, ríos y bosques se encuentra la esencia del agua y la vida salvaje, un equilibrio frágil que debemos proteger. A través de esta exposición, busco capturar la belleza indómita de este territorio, pero también la urgencia de conservarlo”.

Para Arturo la Patagonia no es solo un destino remoto; es un regulador del clima, un refugio para especies en peligro y una fuente de agua pura. Esta serie de fotografías se convierten en un llamado urgente a reconocer que cuidar de la naturaleza es protegernos a nosotros mismo. De ahí que todo lo que se haga en la dirección de su conservación debe involucrar un esfuerzo colectivo.

“La fotografía es mi manera de contribuir, de mostrar lo que está en juego y de inspirar acción. A través de estas imágenes, quiero invitarte a reflexionar, a maravillarte y, sobre todo, a actuar. Porque lo salvaje no solo debe ser admirado, sino defendido”.

En un mundo que avanza a pasos acelerados, detenerse a contemplar la pureza de un lugar como el Valle Exploradores es un acto de resistencia, de amor y de compromiso. La mirada de Arturo Fahrenkrog, sensible y honesta, nos invita a reconectar con esa naturaleza que aún nos queda, a mirarla no como un paisaje lejano, sino como parte de lo que somos y de lo que debemos cuidar. Sus fotografías no solo nos muestran la belleza de la Patagonia: nos interpelan, nos conmueven y nos llaman a ser parte activa de su resguardo. Porque si hay algo que este viaje nos enseña, es que proteger la naturaleza es también proteger la esperanza.

Edición 182, junio 2025

 

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