El espíritu del rugby nacional volvió a tomarse las canchas del Campus Deportivo del colegio Mackay, en Mantagua, el pasado sábado 18 de abril, en la 13° edición del Legends de rugby senior. Un encuentro que, con los años, se ha consolidado como un imperdible del calendario deportivo, desbordando intensidad, camaradería y ese sello que trasciende lo competitivo. Una jornada vibrante dentro y fuera de la cancha, coronada por el ya mítico “tercer tiempo” y su infaltable asado a la lanza.
Desde su creación en marzo de 2013, Legends ha crecido de forma sostenida. Lo que comenzó como una reunión de equipos veteranos, hoy convoca a más de 20 clubes de Chile y Argentina, reuniendo a cerca de 850 jugadores en las categorías +35 y +50.
En esta edición, con el auspicio de Broom Group, la cita no solo revivió clásicos del rugby, sino que también reafirmó su vocación de encuentro, integrando a familias completas en una verdadera fiesta de fraternidad. Así lo resume Marcelo Dib, presidente de The Mackay School Old Boys Association, quien destaca el valor de extender los principios del rugby más allá de la cancha y del tiempo.
“Nos volvemos a encontrar en Mantagua, en el campo deportivo del colegio, en una nueva versión del Legends de rugby senior. Es una instancia para reencontrarnos con amigos y con quienes comparten este amor por el deporte. Un espacio para disfrutar, pero también para vivir el anhelado tercer tiempo”.
BARBECUE CLUB: EL ALMA DEL TERCER TIEMPO
Si el rugby marca el pulso durante la mañana, el humo y el aroma de la carne asada toman protagonismo al caer la tarde. El asado a la lanza es, sin duda, el momento más esperado del cierre: un ritual que ya forma parte de la identidad del evento.
Detrás de esta tradición está el Barbecue Club, un grupo de Old Mackayans que ha transformado una idea simple en una puesta en escena reconocida a nivel sudamericano. A la cabeza se encuentra el ex seleccionado nacional Tomás “Chuma” Bengoa, cuya inspiración —traída desde el sur de Chile— encendió la chispa inicial.
Lo que comenzó como un asado entre amigos tras un partido, hoy es una operación de gran escala, capaz de alimentar a cientos de jugadores y árbitros. “Llevamos casi 10 años a cargo de esto. Somos 14 parrilleros y nos preparamos con mucho cariño, esfuerzo y gratitud hacia quienes juegan y también hacia los referís”, comenta Bengoa.
La preparación comienza meses antes del torneo. Desde la selección de proveedores de carne y leña, hasta la fabricación de lanzas e infraestructura, cada detalle ha sido perfeccionado con los años. Más que cocina, es un oficio que mezcla técnica, tradición y sentido de comunidad.
Para sus integrantes, este trabajo tiene un significado más profundo: es una forma de retribuir al Colegio Mackay por la formación recibida. Un gesto que refuerza el vínculo entre generaciones y mantiene vivo el espíritu de pertenencia.
El Legends es, en esencia, mucho más que competencia. Es el espacio donde los veteranos vuelven a sentirse jóvenes y donde el tercer tiempo —gracias al Barbecue Club— se convierte en un símbolo de historia compartida y pasión por el rugby.
Así lo destaca Cristián Rudloff, presidente de la Federación de Rugby de Chile: “Este tipo de instancias nos ilusiona. Nos permite proyectar el rugby como una verdadera familia y motivar a las nuevas generaciones a verlo como un compañero de vida”.
Mantagua volvió a ser epicentro de esta pasión, confirmando que algunas tradiciones —como un buen asado a la lanza— no hacen más que mejorar con el tiempo. Una jornada que contó, además, con la presencia de la ministra del Deporte, Natalia Duco, quien valoró el impacto de este tipo de encuentros: “Nos enorgullece ser parte de iniciativas que promueven el deporte en todas las etapas de la vida, especialmente en las edades mayores”.





