Perinetti Guitars – Hecho en Chile

En una arriesgada aventura, el luthier e ingeniero comercial Martín Frias Perinetti apostó ocho años atrás por el mercado boutique para elaborar cien por ciento a mano guitarras eléctricas con materiales de primera selección. Con el tiempo, Perinetti Guitars se ha ganado un lugar entre músicos de renombre y cada vez son más los pedidos que llegan desde Europa y Estados Unidos para obtener una guitarra que deslumbra por su calidad y personalidad.

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 Entrevista de Cristian Muñoz – Fotografías de Olivier Maugis

Se acerca la hora del ensayo en School of Rock Concón-Reñaca y seguimos con la sesión de fotos al luthier Martín Frias Perinetti, dueño de la marca de guitarras eléctricas denominadas como su segundo apellido. Posa con cierto nerviosismo frente al lente de Olivier Maugis. Minutos más tarde sacaría a relucir toda su personalidad.

Cuatro músicos sobre el escenario – guardando la distancia recomendada – y el cantante más abajo se unen en un ritual al ritmo de The Beatles, “Come Together”. Al correr de los minutos el sonido limpio y pulcro de la Perinetti cobra mayor protagonismo apoderándose de la sala de ensayo.

Hemos presenciado la pasión de Martín en vivo, aquella que cerca de una década atrás le impulsó a construir su propio instrumento en un mercado acostumbrado a la importación. “Me esfuerzo por hacer cien por ciento a mano las mejores guitarras posibles con maderas nobles y materiales de primera calidad”, señala. Entre ellos, destaca el cedro español como la base del cuerpo.

Con el tiempo, Perinetti Guitars se ha ganado un lugar entre músicos de renombre. Ángelo Pierattini, músico de la banda de rock chilena Weichafe, mandó a hacer dos guitarras Perinetti para tocar en Lollapalooza, y cada vez son más los pedidos que llegan desde Europa y Estados Unidos para obtener una guitarra que deslumbra por su calidad y personalidad.

Perinetti Guitars se vende principalmente mediante contacto directo con el cliente, una vez que se enlazaron mediante la página web o las redes sociales. El precio base de las guitarras eléctricas confeccionadas cien por ciento a mano con maderas nobles es de 1.200 dólares.

Una apuesta arriesgada, ¿Qué te impulsó?

– Es una afición esto de armar y desarmar cosas, lo hacía con mi guitarra cuando cumplí dieciocho. Ya en segundo año de universidad llamó mi atención la gente que construía instrumentos, así que me tiré a la piscina comprando herramientas y tablones de pino para intentar hacer algo.

Y cómo resultaron esas primeras guitarras.

– La verdad, no eran muy tocables, pero me gustó la experiencia y decidí tomar clases con uno que otro luthier. Particularmente con Gabriel Pérez – quien ahora tiene su marca propia de cápsulas eléctricas – decidimos crear nuestra primera marca de guitarra, GMG. Pero con el tiempo nos separamos y yo continué con mi proyecto Perinetti el año 2013.

¿Ha sido muy complejo ganar un espacio en el mercado?

– Siempre ha existido esa traba para quienes fabrican este tipo de productos. En Chile no hay mucho mercado boutique a diferencia de Estados Unidos o Europa, donde puedes encontrar bicicletas o hasta motos elaboradas artesanalmente. Al ser un producto exclusivo, de selección, que requiere mayor dedicación en horas, el precio aumenta en comparación con un producto hecho en serie.

Complejo…

– Ha sido un proceso lento. No fue rápido ni fácil. Sí nos ayudó mucho participar en shows o ferias internacionales con un stand. Por ejemplo, la feria NAMM en Los Ángeles presenta todas las facetas de la industria musical (instrumentos, productos y algunas ideas novedosas). Tal presencia nos dio seriedad y un aumento de confianza en la industria chilena.

También la utilización de madera noble como base en tus guitaras.

– Aunque inicié empleando las mismas maderas que veía en guitarras de mi gusto – caoba, palo de rosa, ébano -, fue en esta misma feria de Los Ángeles donde conocí a un par de lutieres de Estados Unidos y Finlandia que ocupaban una madera parecida a la Gibson de los años cincuenta, el cedro español.

Así que me incliné por trabajar prácticamente sólo con esta madera para los cuerpos de la guitarra, un material que posee las características de resonancia, peso y estructura más parecidas a la caoba de los años ´50.

¿Qué requerimientos otorgan mayor personalidad al instrumento de cuerdas?

– Primero a nivel boutique le muestro al cliente la selección de maderas dentro del stock, maderas a las cuales brindo un estabilizado de al menos dos años en  taller. Tras escoger la materialidad, muchos solicitan colores y terminaciones específicas. Aquellos más exigentes encargan incrustaciones de perla con su nombre, o logo de la banda, diferentes tipos de construcción de la guitarra, tipo de encastre o perfil del mástil.

Además de una hechura cien por ciento a mano, ¿Qué otro valor agregado puede tener una Perinetti?

– En conjunto con el cedro español, que es la base del cuerpo, he incorporado a algunos modelos la tapa (placa estética que cubre el cuerpo) de maderas extraídas de la Patagonia, como raulí, lenga, castaño o laurel para mostrar algo más exótico, propio del país. Un valor agregado que, si bien en Chile no se aprecia como tal, sí es valorado por clientes extranjeros.

¿En qué serie trabajas actualmente?

– En estos momentos estamos lanzando la SC3 o Single Cutaway, modelo estándar con diversas configuraciones estéticas, de cápsula o puentes. La idea es que sea muy versátil pensando en cubrir todas las necesidades de músicos de estudio o para quienes tocan en vivo.

 

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