Salvar el fuego

Salvar el fuego 

Guillermo Arriaga

La anulación de la razón, el despropósito, el reino de la inconsciencia y la postergación del pensamiento pueden ser todas consecuencias del amor, del amor shakespereano para algunos, porque ya lo dijo hace más de 500 años: ¿qué fuerzas serán las que a mi amor animan, que pueden trocar en infierno un paraíso?

Salvar el fuego cuenta la historia de Marina, una mujer mexicana de 38 años perteneciente a la clase alta de Ciudad de México, casada con un empresario financiero y madre de tres hijos que educa en los mejores colegios. Mujer resuelta, sensible, de mente amplia, con mucho mundo – pero le falta calle – y múltiples conexiones e intereses en el medio cultural y social que ve de pronto sumergida su vida en el bajo fondo carcelario donde el poder corrupto, la violencia, el desamparo y el dolor humano son la regla diaria. A ese mundo ha llegado invitada por la fundación de su mejor amigo, para presentar a la población penal la compañía de danza moderna de la cual es directora.

En el interior de la cárcel pasa sus días, por haber quemado vivo a su padre, José Cuauhtémoc Huiztlic Reo 29846-8, el personaje más potente de la novela, y es a través de sus propios escritos -que realiza como una manera de salvarse y no volverse loco en la cárcel – y también a través de la voz de su hermano, que nos enteramos de quién es él y cuál es la historia de su familia. 

Conocemos a su padre, un hombre de muy humilde origen pero orgulloso de su sangre indígena y de su respetada posición académica. No duda en humillar a quien sea con el fin de mostrar la profundidad de su sabiduría y de sus conocimientos, en especial de la historia de México. Conocemos también a su madre, una mujer anulada por toda una vida de abusos y menosprecio de parte de su marido. Vamos entonces conociendo a José Cuauhtémoc y el mundo que lo rodea, del cual no le es fácil conseguir que no lo arrastre a su abyección.

Del autor, Guillermo Arriaga (1958) podemos decir que con este libro ganó el premio Alfaguara de novela el año 2020, y además ha sido guionista y cineasta en películas como 21 gramos, Amores Perros y Los tres entierros de Melquiades Estrada, con la cual ganó en 2005 el premio al mejor guión en el Festival Internacional de Cine de Cannes. 

Los hombres que no fui 

Pablo Simonetti

De paso en el departamento donde vivió hace veinte años, el narrador de Los hombres que no fui visita un remate de antigüedades que da pie a la memoria, el encuentro con el pasado y las personas que lo poblaron, y también al escrutinio de las decisiones que debió tomar para salvaguardar su identidad. 

Con una mirada esclarecedora, entre la melancolía y la liberación Pablo Simonetti escribe una novela sobre las apariencias y las hipocresías de una sociedad conservadora, sobre los costos de la pertenencia y el dolor de la renuncia; sobre el amor y el desamor en el escenario de un Santiago en llamas que, como una gran catarsis, le permitirá al protagonista dejar el pasado atrás. 

“En Los hombres que no fui hay una melancolía despiadada sin necesidad de buscar un atajo sentimental. Hay mucha verdad y dureza”.  Óscar Contardo

 

Marginales y Marginados  

Gastón Soublette

Ensayo autobiográfico 

“El texto que ofrezco a continuación es autobiográfico, pero no es como lo sería un relato completo de los hechos de mi vida ordenados cronológicamente. Es una secuencia de fragmentos de mi experiencia del vivir, escogidos especialmente porque son un reflejo del mundo de los marginales, ya sea que estos hayan vivido su experiencia como un desastre o como un logro exitoso. Las reflexiones que acompañan la narración le dan al texto el carácter de un ensayo, de ahí el subtítulo de esta obra”. 

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