En Costa Magazine tuvimos el gusto de ser invitados a la cata de carnes con la que Santa Brasa Viña del Mar inauguró su nueva etapa. Una experiencia que, más allá de la exquisitez de los cortes, nos sorprendió por el cuidado puesto en cada detalle del proceso: desde la selección de productos hasta la presentación final en la mesa.
El restaurante se reinventa con una carta única, diseñada especialmente para este local, que combina 26 cortes de carnes argentinas premium con preparaciones marinas inspiradas en nuestra costa. La alianza con Hacienda Cantabria, en Buenos Aires, asegura carnes Angus y Hereford criadas de manera responsable, con trazabilidad completa y sin hormonas, lo que se traduce en sabores limpios y texturas perfectas.

Según explica Fabián Silva, Head of Culinary & F&B Operations de Grupo Civitano, la carta fue diseñada exclusivamente para Viña del Mar, incorporando productos y preparaciones que no se encuentran en otros locales de la cadena. “Quisimos aprovechar al 100 % lo que nos da la región: mariscos y pescados frescos, que se sientan así al llegar a la mesa. Eso hace que la experiencia sea aún más especial para nuestros comensales”, nos contó durante la cata.
Durante la experiencia pudimos recorrer esta nueva propuesta: cortes como Flat Iron o el imponente Hammer Steak en masa crocante, con cocción lenta y una puesta en escena que despierta todos los sentidos. También el sorprendente Black Truffle Melt, un sándwich de punta de ganso con trufa negra que fusiona sofisticación y simpleza. Del mar, brillaron las conchas a la parmesana y los pescados a las brasas, donde se percibe la frescura de los productos locales.
Todo acompañado por una curaduría de más de 80 etiquetas de vinos, pensadas para realzar la experiencia de maridaje, además de mocktails de autor y postres con técnica contemporánea que completan el recorrido sensorial.
El ambiente del local, ubicado en Casino Enjoy Viña del Mar, mantiene el sello cálido y urbano que lo caracteriza, logrando una propuesta cercana y accesible, pero con un estándar gastronómico que lo convierte en un verdadero imperdible de la ciudad.
Santa Brasa no solo presentó una carta: presentó una forma distinta de celebrar la vida cotidiana. Una parrilla pensada para almuerzos ejecutivos, after office, celebraciones familiares o eventos corporativos, con la promesa de hacer de cada ocasión un momento memorable.
Desde nuestra experiencia en la cata, podemos decirlo con certeza: en Santa Brasa Viña del Mar cada bocado cuenta una historia y cada detalle importa.


















