Vive la experiencia Cristián Preece

Master en Diseño de Interiores, Cristián Preece es un apasionado de su trabajo. Vive y respira diseño. Poseedor de una encantadora personalidad, conecta desde el comienzo con cada uno de sus clientes, invitándolos a experimentar el agrado de habitar un espacio a su medida, un lugar que combina en perfecta armonía estética y funcionalidad. Desde Miami, donde viaja seguido a plasmar su sello personal en muchas de las segundas viviendas de clientes chilenos, el connotado diseñador de ambientes y objetos nos cuenta un poco más acerca de la apasionante experiencia que lleva su nombre. 

“Los detalles no son sólo detalles, ellos hacen el diseño”, dijo en cierta ocasión Charles Eames, arquitecto y diseñador estadounidense. Y es que al momento de diseñar un ambiente cada objeto seleccionado, cada material utilizado, las texturas y colores empleados, transforman un espacio en una verdadera experiencia. De esto y mucho más, Cristián Preece es un apasionado. 

Master en Diseño de Interiores de la Universidad Politécnica de Cataluña, hace unos cinco años que Cristián comenzó a viajar a Miami por encargo de sus clientes, mayormente chilenos con segunda vivienda en el estado de Florida. ¿Qué buscan? En una palabra, desconexión. 

“Desconexión de la ajetreada y estresante vida en la ciudad. Buscan un refugio o escape a su casa en la playa, donde puedan caminar descalzos y olvidarse de la vorágine del mundo en la ciudad”, responde el diseñador de ambientes y objetos de la Universidad Finis Terrae.  

En esa línea decorativa se trabaja con colores frescos que evoquen tranquilidad, con texturas naturales que extiendan el horizonte entre el mar y el hogar. Fort Lauderdale, Miami Beach, Sunny Isles, Pinecrest, entre otras ciudades norteamericanas, forman parte del portafolio de selectos clientes atendidos por el profesional de 41 años.

PLANTA LIBRE

En Miami se acostumbra a entregar las viviendas a medio hacer, como una planta libre – explica el diseñador de ambientes -. Por lo mismo, y en un primer acercamiento con sus clientes, la oficina de diseño entrega un anteproyecto con los materiales escogidos, colorido en terminaciones y texturas a utilizar.

¿Inspiración? La playa misma. Esos colores grisáceos, la textura de la propia arena evoca tranquilidad y relajo. “Tratamos de llevar esa misma sensación a la casa incorporando también materiales nobles con sedas y distintos acabados de linos. La idea es prolongar el relajo de la playa hacia el hogar”.

LA MODA PASA DE MODA

Materiales nobles y tonos neutros se posicionan en el top de las preferencias de Cristián Preece de manera que los resultados sean atemporales y perduren en el tiempo. “En cualquiera de mis proyectos trato de no guiarme por la moda. Siento que la moda pasa de moda, pero sí guiarme por una tendencia, por un estilo. Los estilos permanecen en el tiempo”.

Independiente de que el macro o hilo conductor se caracterice por una misma gama monocromática, cada proyecto en específico tiene su bajada, su personalización, la cual obedece al sello o petición del propio cliente en función de su familia, gustos e intereses.   

“Si tuviera que definir un estilo, sería relajado, chic, un estilo que va a perdurar, un estilo que no cansa, que no agota. Un estilo que le queda bien a muchas personalidades”

VIVE LA EXPERIENCIA 

Una vez terminada la remodelación, el diseñador comienza a trabajar la propuesta decorativa que incluye muebles a medida, cortinas e iluminación, por mencionar algunos aspectos claves. Luego, en un par de meses se instalan los nuevos elementos. 

A partir de aquel momento, Cristián Preece viaja a Miami para habilitar la casa llave en mano. “Me encargo personalmente de cada uno de los detalles del hogar. Compro sábanas y toallas, cafetera y café de grano, loza y cubiertos, batas de levantarse… Todo listo y dispuesto para que la familia baje del avión y entren a su casa como si fuese un hotel”, asegura. 

¿La idea? Vivir la experiencia Cristián Preece. Experimentar a través de los sentidos que la casa funciona. Más allá de la estética debe existir un relato continuo, una congruencia de que todo ha sido pensado con anterioridad y ha sido bien terminado, “un lenguaje común desde que entras al hogar hasta que te quedas dormido”. 

Feliz de haber estudiado una carrera que ha llegado a amar y contento por cimentar una linda relación de confianza con sus clientes, Cristián Preece se prepara para nuevos desafíos rumbo a nuevos horizontes. Ya sea en Europa u otro destino, simplemente le apasiona, pues respira y vibra diseño.  

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