La diseñadora nacional Victoria Herrera redefine la elegancia atemporal a través de una marca que es una celebración de la feminidad consciente, el arte de lo manual y el valor de lo natural. La creadora nos revela cómo el lino, los volúmenes sutiles y la tranquilidad del paisaje costero inspiran colecciones hechas para durar.
- Entrevista: Marcela Cademartori
- Producción: @pasarelamoda.cl
- Locación: @chile_fashionstudios
- Fotógrafo: @nelssonrafael
- Instagram: @victoriaherrera.design
La trayectoria de la diseñadora chilena Victoria Herrera no se mide en metros de tela, sino en la profundidad de su conexión con lo artesanal. Su marca homónima es un faro de la moda consciente, situando a la mujer real —moderna, delicada y fuerte— en el centro de su universo creativo. Para Victoria Herrera, diseñar va mucho más allá de la simple confección; es un acto íntimo, un tributo a la versatilidad de la feminidad.
“Mi acercamiento al diseño nace desde una conexión muy íntima con lo artesanal y lo cotidiano,” explica Victoria. “Desde pequeña me sentí atraída por los procesos manuales, las telas, los detalles y la forma en que una prenda puede acompañar la vida de una mujer. Con el tiempo, entendí que no quería diseñar solo ropa, sino emociones, recuerdos y sensaciones. Mi visión ha evolucionado hacia una moda más consciente, femenina y atemporal, donde cada pieza tiene un propósito y una historia que contar.”
FIBRAS NOBLES Y EL VALOR DE LO HUMANO
Victoria Herrera se ha convertido en sinónimo de una estética que exalta la autenticidad. El corazón de su firma late al ritmo de las fibras naturales, que no solo definen su estilo, sino que también reflejan sus valores.
“Me siento profundamente conectada con fibras como el lino y el algodón, y con las telas nobles en general,” afirma la diseñadora. “Me atraen por su textura, su caída y su capacidad de envejecer con belleza. Son materiales que respiran, que dialogan con el cuerpo y que reflejan muy bien la identidad artesanal y sensible de la marca.”
Este apego a la materia prima se complementa con una meticulosa atención a los detalles manuales. Victoria disfruta especialmente trabajando los volúmenes sutiles, los pliegues, frunces y los detalles hechos a mano. Son estos procesos los que otorgan a cada prenda un carácter único. Para ella, lo imperfecto y lo humano se transforman en valor, diferenciando su propuesta del fast fashion.
El desafío constante en el diseño es equilibrar la visión vanguardista con la usabilidad diaria. Victoria lo resuelve con una filosofía clara: “El equilibrio nace de diseñar siempre pensando en la mujer que habita la prenda. Busco siluetas que se vean especiales, pero que sean cómodas, versátiles y fáciles de incorporar a la vida diaria. Para mí, la verdadera sofisticación está en sentirse cómoda y segura sin perder estilo.”
PASARELA MODA SANTIAGO
Pasarela Moda Santiago fue una excelente vitrina para que esta diseñadora nacional desplegara su creatividad y talento en su máxima expresión.
Fiel a su sello, la colección de Victoria Herrera en la pasarela fue un ejercicio de elegancia natural y sofisticación sin esfuerzo. Esta se inundó con piezas que destacaron por una materialidad consciente con el uso protagónico de lino, algodón y otras fibras nobles, que son la firma de la marca, enfatizando la textura y la caída de las telas.
INSPIRACIÓN
La nueva colección de Victoria Herrera encuentra su inspiración en la geografía local, «en la mujer en la costa, en su fuerza silenciosa, su sensibilidad y su conexión con la naturaleza,” revela.
“Es una propuesta que mezcla lo etéreo con lo funcional, evocando la luz, el viento, los paisajes naturales y la calma del verano. Busco transmitir una sensación de libertad, feminidad y elegancia natural.”
Si hubiera que elegir una pieza que encapsule este espíritu, la diseñadora apunta a una prenda clave: “Debe ser de líneas limpias, en lino, con volumen controlado y detalles artesanales. Una pieza versátil que pueda acompañar distintos momentos del día y que represente muy bien la identidad de Victoria Herrera.”
PROPUESTA
En un mundo de diseño en constante evolución, Victoria Herrera se posiciona como una defensora de la moda ética y sostenible.
“Creo que el mayor desafío de la industria es volver a valorar el tiempo, el oficio y el origen de las prendas,” subraya.
En su marca, este valor se traduce en una práctica empresarial consciente: trabajar con producción local y en pequeñas cantidades, priorizando materiales de calidad y relaciones laborales justas y humanas. “Apostamos por una moda más lenta, consciente y responsable,” manifiesta.
Mirando hacia el futuro, Victoria ve a su marca consolidada, con presencia internacional, pero sin perder jamás su raíz artesanal. Su sueño no solo incluye abrir nuevos espacios físicos, sino también generar un impacto positivo, apoyando el trabajo local y el diseño chileno.
Finalmente, el consejo que ofrece a los diseñadores más jóvenes es un llamado a la autenticidad: “Les diría que confíen en su sensibilidad y en su historia personal. La perseverancia es clave, pero también lo es ser fiel a lo que uno quiere contar. La originalidad no está en seguir tendencias, sino en atreverse a construir una voz propia, con honestidad y constancia.”
Victoria Herrera no solo diseña prendas; construye un manifiesto de estilo que celebra la nobleza de las fibras, la belleza de lo atemporal y la sofisticación que reside en la naturalidad de la mujer.











