La apertura de la nueva sucursal, en la emblemática esquina de 8 Norte con Libertad, en Viña del Mar, no es solo una expansión física, sino el fortalecimiento de una experiencia centrada en el cliente.
Un amplio salón de ventas, atención personalizada, nuevas marcas que se incorporan a la oferta y un servicio de postventa, garantizan que todo lo que buscas lo encuentres en un solo lugar.
Con espacios pensados para tu comodidad, áreas de exhibición que revelan lo último en tecnología automotriz y una asesoría que rompe con el modelo tradicional de venta, el nuevo punto de venta de Aspillaga Hornauer en Viña del Mar propone una experiencia distinta desde el primer momento.
Para Felipe Merello, gerente general de Aspillaga Hornauer, esta apertura tiene un valor que va más allá de lo comercial. “No solo se trata de inaugurar una nueva sucursal, sino de recuperar una esquina clásica y emblemática de Viña del Mar, probablemente la más reconocida del mundo automotor en la ciudad. Durante décadas, este punto fue sinónimo de movilidad, y hoy vuelve a serlo. Además, hay un componente simbólico: Peugeot vuelve a calle Libertad, una ubicación históricamente asociada a la marca que forma parte de la memoria local”.
Junto a Peugeot, también se incorporan Opel y Citroën, marcas europeas que integran el portafolio de Aspillaga Hornauer y que destacan por su renovada apuesta en diseño, innovación y tecnología.
Para los clientes de la región, esto significa acceder a una oferta más amplia en un mismo lugar: desde vehículos urbanos ágiles y eficientes hasta SUVs familiares pensados para quienes priorizan confort, seguridad y tecnología.
En esa misma línea, varios de los modelos disponibles incorporan avanzados sistemas de asistencia a la conducción, como frenado automático de emergencia, control adaptativo de velocidad, asistente de mantenimiento de carril y diversos sistemas de seguridad activa.
La experiencia al interior de los vehículos también refleja este salto tecnológico, con habitáculos cada vez más digitales: paneles de instrumentos completamente electrónicos, pantallas táctiles de última generación y conectividad total con smartphones.
A ello se suma el estándar de servicio y postventa de Aspillaga Hornauer, un aspecto que la compañía considera clave para entregar tranquilidad y respaldo a sus clientes.
“A diferencia de la tendencia actual, la postventa se ubica en pleno centro, en la misma calle que la sala de ventas, facilitando el acceso a los servicios técnicos en una zona privilegiada”, complementa Felipe Merello.
UNA EXPERIENCIA DIFERENTE
Para quienes visiten la nueva sucursal de Avenida Libertad esquina 8 Norte, en Aspillaga Hornauer destacan que cada detalle fue concebido para ofrecer una experiencia moderna, cercana y centrada en el cliente.
Ese concepto se refleja también en el diseño del espacio. El showroom incorpora estándares internacionales de diseño europeo, con ambientes amplios y luminosos que permiten recorrer los modelos con mayor libertad y generar una interacción más natural con cada vehículo.
El foco está puesto en una experiencia sensorial completa: tocar, probar y descubrir la innovación de los nuevos modelos en un entorno de carácter premium. Una propuesta que se refuerza con la calidez del equipo humano, que acompaña al cliente desde el primer momento.
“Más allá de la infraestructura, la diferencia principal está en el equipo humano. Hemos realizado meses de capacitación intensiva, tanto para el equipo de ventas como para los especialistas de postventa, con el objetivo de entregar asesoría experta y un servicio de primer nivel”, explica Merello.
CRECIMIENTO Y MIRADA DE FUTURO
Esta apertura refleja el crecimiento sostenido de Aspillaga Hornauer en la zona. “Junto con la inauguración en Viña del Mar, recientemente abrimos una sucursal en Quillota (calle Freire), donde también están presentes estas tres marcas, reforzando nuestra presencia en distintos puntos de la Región de Valparaíso”, agrega el gerente general.
Para Aspillaga Hornauer el respaldo no es solo una promesa, es parte de su ADN. Capacitación permanente, infraestructura y equipamiento técnico de alto nivel, y una cultura de servicio muy arraigada, son los pilares que han consolidado a la empresa como líder en el rubro automotriz.
“La estrategia es clara: consolidar nuestra presencia regional, acercarnos cada vez más a los clientes y ofrecer una experiencia a la altura de los estándares globales”, subraya Felipe Merello. El ejecutivo adelanta además planes de expansión hacia nuevas comunas y conversaciones avanzadas para sumar nuevas marcas. ¿El objetivo? Seguir creciendo bajo el sello de servicio, confianza y cercanía que caracteriza a la compañía.





