Vivir el diseño desde el corazón. Para Nikole Figueroa no existen barreras ni límites cuando se trata de crear; su inspiración está en permanente movimiento, dando forma a resultados únicos y profundamente personales. Hoy abrimos un espacio para visibilizar una nueva manera de entender la moda, desde la interpretación, el gusto y la visión de esta destacada diseñadora nacional.
- Entrevista: Marcela Cademartori
- Fotografías: Mario Medina
- Instagram: @nikatelier_cl
Con tan solo 35 años, la diseñadora chilena Nikole Figueroa se ha consolidado como un referente dentro de la escena de la moda nacional y regional. Su trayectoria profesional es el reflejo de un camino recorrido con determinación, donde ha sabido abrazar los aprendizajes, abrirse paso hacia nuevas oportunidades y utilizarlas a su favor para hacer visible su mayor pasión.
Su vínculo con el diseño nació en la infancia. Con una habilidad casi instintiva, Nikole creaba sus propias piezas desde niña, demostrando una destreza temprana que no tardó en llamar la atención de su entorno.
“Cuando entré a estudiar al DUOC ya traía un camino recorrido. La formación académica me permitió profesionalizar la mirada y adquirir herramientas técnicas fundamentales, como el desarrollo de bocetos, la creación de colecciones conceptuales y otros pilares esenciales del diseño”, recuerda.
Al egresar, su objetivo era claro: dar vida a su propia marca. “Ha evolucionado con el tiempo, pero el propósito siempre ha sido el mismo: comprender a las mujeres y ofrecerles un espacio donde puedan sentirse lindas, cómodas y únicas”.
Nik Moda, hoy Nik Atelier, forman parte de esa evolución, un proceso donde la diseñadora ha sabido adaptarse a las necesidades de mujeres que buscan en la moda una plataforma para expresarse y brillar.
PASO A PASO
Convencida de que el diseño es su propósito de vida, Nikole ha logrado abrirse camino y posicionarse dentro de la industria, construyendo una vitrina sólida para su trabajo.
Prueba de ello fue su reciente participación en la segunda edición del Chile Fashion Week, donde presentó su colección Luz, inspirada en su propia concepción de la existencia.
Las prendas, que parecen flotar sobre el cuerpo, fueron diseñadas para capturar y reflejar claridad, utilizando materiales que favorecen el movimiento natural y orgánico.
“Fue una propuesta de piezas livianas, en tonos neutros; una colección que brilló por sí misma”, comenta.
La pasarela se convirtió en el escenario ideal para demostrar que el diseño de autor en nuestra región ha alcanzado una madurez estética capaz de dialogar con estándares internacionales, sin perder su identidad local.
Más allá de las luces y las telas, Nikole sostiene un propósito claro: consolidar a la región como un polo creativo con todas las condiciones para destacar a nivel nacional. Su propuesta es una invitación a mirar hacia adentro y reconocer el talento extraordinario que habita en Valparaíso.
“No es necesario buscar afuera lo que aquí sobra: capacidad, visión y oficio”, señala.
VERSATILIDAD Y ESTILO
Uno de los sellos más cautivantes de Nik Atelier es la maestría con la que fusiona el upcycling con la elegancia. En sus manos, los textiles reutilizados dejan atrás cualquier estigma de lo rústico para transformarse en piezas sofisticadas y exclusivas, donde cada elemento se integra con tal pulcritud que la sostenibilidad se vuelve casi invisible frente a la estética.
“Muchas veces la moda reciclada se asocia a algo poco refinado. Mi búsqueda es que los materiales reutilizados se integren de forma armónica, que no se perciban como un parche, sino como parte de un todo lujoso y coherente”.
Sin grandes pretensiones, pero con una mirada certera, Nikole logra descifrar el universo femenino y sus múltiples realidades. “Mi marca es muy versátil; se adapta a distintos cuerpos y a diversas ocasiones de uso”.
Los básicos son protagonistas constantes en sus colecciones. Abrigos, chaquetas y palazzos, confeccionados con materiales acordes a cada estación, se convierten en piezas clave. “Dependiendo de los accesorios, cada look puede transformarse por completo. La versatilidad es el sello de la marca”.
Este verano, Nik Atelier se aventuró con una línea de trajes de baño que va desde el clásico bikini hasta piezas enteras, pensadas para funcionar también como bodys o tops, invitando a llevar la prenda más allá de la playa o la piscina.
“Quedé muy satisfecha con la producción. Trabajamos con modelos profesionales y también con quienes están dando sus primeros pasos, porque para mí es fundamental abrir espacios a nuevos talentos. Es una instancia donde todos ganamos”, afirma.
En Nik Atelier cada pieza nace de una curiosidad inagotable. No existe temor a la experimentación; por el contrario, hay una invitación constante a que la seda, el lino y otros textiles se transformen en lienzos de una identidad auténtica.
El taller funciona como un laboratorio creativo, donde el diálogo entre colores y texturas vanguardistas vibra en silencio, a la espera de que la diseñadora los abrace y les otorgue una forma definitiva.
Cada creación refleja un compromiso profundo con la excelencia y el diseño de autor, invitando a la mujer contemporánea a elegir su estilo con seguridad, carácter y distinción.
Y mientras todo esto sucede, el proceso creativo de Nikole no se detiene. Es una rueda que no deja de girar. Seguiremos atentos al próximo destino de Nik Atelier.











