El sello de su trabajo es una expresión de creatividad sin límites que rompe con lo convencional. Sus proyectos, desde sus aclamadas participaciones en nueve ediciones de CASACOR Perú hasta sus exclusivos diseños en Fisher Island o Coral Gables en Miami, se distinguen por una mezcla audaz de estilos, colores y texturas. Cada proyecto es un desafío y una nueva historia que se cuenta. Así es como la interiorista peruana Carla Cánepa hilvana ideas y propuestas para convertirlas en ambientes que invitan a vivirlos.
- Relato: Marcela Cademartori
- Fotografías: Andrés Negroni
- Instagram: @carlacanepadesignstudio
La diseñadora peruana Carla Cánepa lleva el arte de la creación en su ADN. Nacida entre planos y obras, con un padre arquitecto que diseñaba y construía casas, su destino profesional parecía sellado en el mundo de la construcción y el diseño.
Aunque inicialmente estudió arquitectura, su camino la llevó por el diseño gráfico hasta encontrar su verdadera pasión: el diseño de interiores, un ámbito donde su visión estética y su concepto de calidez brillan con luz propia.
Carla comenzó su trayectoria profesional asociándose con su hermana en un proyecto de tienda de muebles. Sin embargo, hacia 2001, se inclinó definitivamente por el interiorismo, el mundo que la apasionaba.
Sus primeros proyectos estuvieron fuertemente influenciados por el diseño europeo, con líneas más rígidas y depuradas. Con el tiempo, esta mirada fue evolucionando hacia un concepto más latino y orgánico, especialmente inspirado por el diseño brasilero que conoció a fondo a través de su trabajo con una importante marca de muebles del país.
Hoy, su sello se define por la calidez: espacios que invitan a detenerse, a habitarlos sin prisa y a experimentarlos plenamente. Ambientes auténticos, cargados de carácter y sensibilidad, reflejan con claridad la identidad con la que Carla se reconoce y se expresa.
En sus proyectos existe una intencionada elección hacia el uso de maderas, combinadas con materiales como la piedra y el acero, pero siempre en tonalidades que evocan la tierra, como el óxido, el ónix o el oro envejecido.
La apuesta se inclina hacia la mezcla de materiales y texturas, manteniendo siempre la armonía y la estética. Punto clave para entender y disfrutar su diseño desde una integralidad.
«Me gusta que los diseños no sean demasiado estructurados o que sigan reglas específicas. Pienso que se logran espacios únicos y con personalidad, combinando diversidad de estilos y conociendo a nuestros clientes”, asegura la profesional.
Para Carla, el diseño es un proceso integral. Se trata de entregar una propuesta completa, bajo una visión que busque crear atmósferas que cautiven los sentidos y mejoren la calidad de vida. Esta filosofía incluye una meticulosa gestión de obra y un styling de accesorios que eleva la propuesta final a un nivel de sofisticación y confort inigualable.
EXPANSIÓN DE CREATIVIDAD
El diálogo que se produce entre artesanías ancestrales y el mundo contemporáneo es para la diseñadora peruana una interesante manera de abordar el interiorismo de hoy. “Se trata de rescatar antiguas técnicas adaptándolas a un mundo actual. Siento que existe una tendencia a volver a ese origen, pero desde la mirada de la modernidad”.
Hoy, la empresaria está inmersa en dos proyectos que la tienen especialmente motivada. El primero tiene como objetivo el rescate patrimonial en Lima. Explica que “se trata de un proyecto de restauración de casas abandonadas en el centro histórico de Lima, donde se busca revivir la belleza y la historia del corazón de la capital peruana”.
Otro de sus grandes desafíos tiene su centro de acción en Miami, donde actualmente desarrolla proyectos en la exclusiva Fischer Island, demostrando que su visión de diseño trasciende fronteras.
TERRAZAS COMO REFUGIOS
En una época en la cual las altas temperaturas nos llevan a disfrutar de espacios al aire libre, Carla propone que las terrazas sean verdaderos refugios. Para ella, el uso de plantas es fundamental, un elemento que, confiesa, la conecta con su infancia.
En sus proyectos de exterior, las plantas están siempre presentes, jugando con diferentes posiciones y alturas. Además, utiliza mobiliario con telas ricas en texturas, y la combinación de tonos crudos y verdes resulta esencial para crear ambientes de paz.
Si el espacio lo permite, recomienda complementar con revestimientos naturales, jardineras elevadas y decks en madera, logrando así nuevamente poner un énfasis en la calidez.
Más que una creadora de ambientes, Carla se ha consolidado como una figura clave en el diseño latinoamericano, impulsando la industria desde su rol como CEO y Directora Creativa de Sierra Muebles Perú y como fundadora y vicepresidenta de DIP, Asociación de Diseñadores del Perú.
Para la interiorista sus actuales y futuros desafíos surgen de la fusión de mundos. Uno que apuesta por la incorporación de soluciones inteligentes y automatizadas. El otro que busca continuar la expansión de su estudio y su marca, llevando su identidad hacia nuevos mercados como el europeo.
Si hay algo que define la carrera de Carla Cánepa, son los desafíos. Cada nuevo proyecto es un reto que abraza con entusiasmo, un hito más que forma parte de su ya consolidada trayectoria como una de las interioristas más influyentes de la región.
Su trabajo demuestra que es posible diseñar hogares que no solo son estéticos, sino que tienen alma. Es la prueba de que un diseño audaz, cuando está anclado en la pasión y en una visión integral, no solo decora, sino que transforma vidas y trasciende fronteras.











